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11 Diciembre 2017

Conoce los créditos bancarios que te acercan a tu vivienda propia

Una de las grandes preguntas que se nos viene a la cabeza al momento de comprar una vivienda es el tipo de financiamiento crediticio que más nos conviene. Son muchas las personas que desconocen las diferentes formas de crédito que existen, en qué consisten, cuáles son sus ventajas y desventajas. Es por ello, que en este artículo les explicaremos dos de los más conocidos y usados: el crédito hipotecario en peso o UVR y el Leasing habitacional.

Crédito hipotecario en peso o UVR
Este tipo de crédito es el más común y el más usado por los colombianos, sin embargo, los detalles de cada uno varían de acuerdo con la entidad bancaria. A continuación, enumeramos las características generales de este tipo de créditos:

  1. Se puede financiar hasta el 80% del costo total de viviendas nuevas o usadas.
  2. Los plazos máximos de amortización oscilan entre los 5 y los 30 años dependiendo que si el pago se estipuló en UVR o en pesos.
  3. La primera cuota de pago no puede superar el 30% de los ingresos de los aportantes.
  4. Los bancos realizan estudios de crédito. En algunas entidades se realiza de forma gratuita y en otras se debe pagar por ello.
  5. Las tasas de intereses varían dependiendo de la entidad, pero las cuotas de aquellos que fijaron el pago del crédito en pesos serán mayores. La ventaja de esta alternativa es que las cuotas serán las mismas desde el principio hasta el pago total del préstamo.

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Leasing habitacional
El leasing habitacional es una forma de crédito hipotecario que nos permite pagar la vivienda como si estuviéramos pagando un arriendo.

¿En qué consiste?
Si estás interesado en optar por esta alternativa deberás elegir una vivienda disponible en el mercado, ya sea nueva, usada o en construcción. Al elegirla, debes dirigirte a la entidad bancaria con la que quieres hacer el proceso y expresar la intención de financiar el inmueble con este método.
El banco te pedirá un certificado de ingresos, investigará tu historial crediticio y te pedirá algunos papeles específicos que son requisito de cada entidad bancaria. Cuando el banco revise que los documentos están en orden dará respuesta a tu solicitud.
En caso de que la respuesta sea afirmativa, la entidad procederá a comprar la vivienda que elegiste, te entregará las llaves y de allí en adelante tendrás que pagarle un arriendo mensual al banco para pagar el total del costo de la propiedad.
Ahora bien, las ventajas de esta forma de financiamiento son:

  1. Tienes la posibilidad de entregarle la deuda a un tercero en caso de que ya no quieras la vivienda.
  2. No aumenta la base patrimonial debido a que la propiedad no está a tu nombre sino a nombre de la entidad bancaria.
  3. Con este tipo de crédito se puede pagar hasta el 100% del total de la propiedad, en inmuebles nuevos o en construcción, y el 95% en las viviendas usadas. El porcentaje dependerá de ti como solicitante, y de lo que consideres que necesitas para efectuar la compra.
  4. El plazo máximo para el pago de la deuda es hasta de 30 años. Sin embargo, si se logra reunir el dinero en menos tiempo se puede hacer el pago inmediatamente y pasar a comprarle el bien al banco. En este caso, deberás encargarte de los costos de escrituración.


Las desventajas son:

  1. Este tipo de crédito funcionan con UVR, por lo que no existe una cuota fija en los intereses. Para aquellos que no estén familiarizados con el término UVR, es la unidad de cuenta usada para calcular el costo de los créditos de vivienda y consiste en que el valor de las cuotas mensuales puede variar de acuerdo con el aumento o a la disminución anual de la inflación.
  2. En caso de incumplimiento con el arriendo mensual el banco puede proceder a quitarte el derecho de vivir en la propiedad, tal como pasaría en cualquier lugar de arrendamiento. En casos como este, el banco vendería la vivienda y devolvería el dinero que se ha pagado de cuota inicial, si es el caso, y el monto total de lo que se ha depositado mensualmente hasta la fecha del incumplimiento.

Estas son las alternativas más comunes para adquirir vivienda, sin embargo, cada día se reinventan las posibilidades de acercar a más personas a tener un hogar propio que puedan compartir en familia. ¡El momento es ahora!

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